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Tres Mil Alfisti De 45 Paises Dieron Brillo A Las Celebraciones Del Centenario De Alfa Romeo En Milán

05 de Julio de 2010

Una playa de concentración de Alfas durante el Centenario de la marca

Más de tres mil alfistas de todo el mundo, con sus orgullosos Alfa Romeo actuales o de época, muchos de ellos de colección, dieron brillo a las celebraciones que tuvieron lugar en Milán entre el jueves 24 y el domingo 27 de junio por el centenario de la legendaria Casa del Biscione, cuyas proezas deportivas y ejemplares de altísimas prestaciones, belleza y vanguardia, escribieron muchas de las páginas más resonantes del automovilismo mundial.

Las plazas y calles de Milán se poblaron con miles de Alfa Romeo en exposiciones y caravanas; el Museo Histórico Alfa Romeo de Arese abrió sus puertas para que los alfistas realizaran instructivas visitas guiadas; el autódromo de Monza dio lugar a que hicieran escuchar los rugidos de sus autos y en la “Fiera Milano” (predio de exposiciones de Milán) se inauguró una escultura dedicada a la centenaria marca. Nunca antes en la historia de la industria automotriz se había producido una concentración tan multitudinaria de autos y amantes de una marca.

Estatua Realizada para Celebrar los Cien Años de Alfa Romeo

La estatua inaugurada frente a la Puerta Sur de la Fiera Milano en honor de Alfa Romeo fue diseñada por el Centro Stile Alfa Romeo en colaboración con el famoso artista plástico milanés Agostino Bonalumi. Inspirada en el célebre modelo 1900 del año 1952, recordado como Disco Volante, la estatua descansa sobre un pedestal, diseñado por los arquitectos Mónica Mariani y Claudio Paso Lo.

Se trata de un monumento de bronce dorado que pesa dos toneladas, tiene cinco metros de largo y tres de ancho en el que se recorta un coche con líneas sinuosas y atemporal enmarcado por dos obeliscos. La obra es un canto a la velocidad y el diseño.

Al inaugurar la obra, el presidentes de la Feria de Milán, Michele Perini, destacó que Alfa Romeo remite “a la historia industrial de Milán y la demostración en el mundo de la excelencia italiana en la creatividad y la tecnología” y que, por tanto, “su monumento en adelante dará la bienvenida a la Feria de Milán a los visitantes de todo el mundo” A su vez el presidente del Registro Italiano de Alfa Romeo (RIAR), Stefano D'Amico, dijo que se trataba de un homenaje a “la pasión de quienes hicieron Alfa Romeo y sus continuadores, hasta el día de hoy”.

En la Piazza Castello se llevó a cabo una muestra con los 100 modelos más representativos de la historia de Alfa Romeo, incluyendo autos históricos como el 6C 1750 GtC Touring de 1931 y el 8C Monza 2300 Tipo Nuvolari X de 1932.

El centenario encuentra a Alfa Romeo con una línea de productos superlativa, propios de la marca, de belleza única y alta tecnología, integrada por los supercars 8C Competizione y 8C Spider, ambos de edición limitada; las sofisticadas cupés Brera y GT; el minicompacto MiTo; la berlina 159, la 159 Sportwagon, la Spider con plataforma 159 y el premiado 147.

A la escudería acaba de sumársele la nueva Giulietta, cuyo nombre es un tributo a un modelo de los años ´50 que fue muy exitoso en el mundo. La nueva Giulietta es un elegante modelo deportivo que respeta y continúa con nuevos desarrollos la tradición de estilo y altas prestaciones de la marca.

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La Giulietta Debutó en Monza como Auto de Seguridad en el Mundial de Motos

18 de Mayo de 2010

La Giulietta “Safety Car” en Monza, en el mundial de supermotos.

En preestreno respecto de la presentación en la red de concesionarios italianos, el Alfa Romeo Giulietta, versión Quadrifoglio Verde equipado con el brillante motor 1750 TBi de 235 CV se presentó en el autódromo de Monza, donde actuó como Safety Car (auto de seguridad) en ocasión de la quinta jornada del SBK Superbike World Championship (campeonato mundial de supermotos).

El original auto de seguridad completó una vuelta del circuito junto al fascinante supercar Alfa Romeo 8C Competizione, confirmando a la vista de todo el público los fuertes vínculos de unidad estilística existentes entre los dos autos nacidos del nuevo curso estilístico y tecnológico iniciado por Alfa Romeo precisamente con el 8C y continuado en el minicompacto MiTo.

La Giulietta, que actuará como auto de seguridad del SBK durante el resto del año en la 23° edición del del Mundial SBK, fue expuesta previamente en el paddock de SBK y presentado por la estrella italiana de televisión Elenoire Casalegno.

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Hace 60 años Alfa Romeo ganaba la primera carrera de la historia de la Fórmula 1

10 de Mayo de 2010

El 13 de mayo de 1950 Giuseppe Nino Farina se impuso en Silverstone, Inglaterra, donde el Biscione conquista los tres primeros puestos. Farina sería campeón de la primera temporada y Juan Manuel Fangio, también con Alfa Romeo, ganaría en 1951 el primero de sus cinco títulos.

Juan Manuel Fangio en su Alfa Tipo 158

El 2010 es un año trascendente para Alfa Romeo. Presenta con gran expectación mundial la nueva Giulietta, un compacto hatchback de 5 puertas de nombre evocativo, y la firma cumple nada menos que 100 años, convertida por su historia en una leyenda de la industria automotriz y por su presente en un constructor de primera línea por la calidad y exclusividad de los productos Premium que exhibe en sus show rooms de todo el mundo.

Pero en estos días, el próximo 13 de mayo, será evocado un capítulo especial de su historia plena de pasión. Ese jueves se cumplirán 60 años de aquel sábado de 1950 en el que se corrió la primera carrera de la moderna Fórmula 1, ganada por un Alfa Romeo, marca que, a la sazón, ocuparía los tres primeros lugares de la competencia, así como ocuparía los tres primeros lugares en la clasificación final del Campeonato de 1950, y ganaría también el segundo Campeonato de la Fórmula 1 Internacional, en 1951.

Aquella tarde de sábado, 150 mil aficionados concurrieron a la ya entonces desarmada base de la Royal Air Force en la segunda Guerra Mundial, el antiguo aeropuerto de Silverstone, a una hora de Londres, convertido entonces en un autódromo superligero en el que se escribirían páginas brillantes de la Fórmula 1, de otras categorías del automovilismo y del motociclismo.

Farina en su Alfetta 158 N° 1, con la que se impuso en Silverstone

La realeza británica había ido en pleno a presenciar un gran acontecimiento deportivo, como lo era el Tercer Grand Prix de Gran Bretaña, incorporado por primera vez al Grand Prix Europeo fiscalizado por la Federación Internacional del Automóvil (FIA), que en aquel 1950 le había dado al GP Europeo, de seis competencias, junto con Indianápolis, de los Estados Unidos, el carácter de Campeonato Mundial de Fórmula 1. Antes de la carrera el rey Jorge VI y la reina Isabel, acompañados por la princesa Margarita, recibían los plácemes de la concurrencia.

Alfa Romeo llegaba a la instancia con un aire de superioridad por los resultados alcanzados en las competencias europeas de los años posteriores a 1946, cuando se reanudaron los Grand Prix europeos tras la Segunda Guerra Mundial. Alfa había desempolvado sus Alfettas 158, producidas entre 1938 y 1940 bajo la dirección de Gioacchino Colombo y que debieron permanecer escondidas bajo escombros durante el conflicto. En el período de Colombo, Alfa Romeo diseñó los monopostos para la clase de 3 litros Tipo 308, 312 y 316, de 8, 12 y 16 cilindros, y el Tipo 158 Alfetta para la clase de 1500 cc., con un motor de 1,479 cc, de 8 cilindros en línea turbocomprimido, que encuadraría en la futura Fórmula 1.

La casa italiana identificada con el escudo del Biscione presentaba un equipo oficial integrado por 4 máquinas y 4 pilotos, algunos de ellos ya consagrados y uno que estaba por subirse por muchísimos años al más alto peldaño del automovilismo mundial: los italianos Giuseppe Farina y Luigi Fagioli, el británico Reg Parnell y el argentino Juan Manuel Fangio. Sería el argentino, claro, la estrella que alumbraría en los 50 años por venir el escenario de la Fórmula 1, al lograr nada menos que 5 coronas mundiales (1951, 1954, 1955, 1956 y 1957), una marca que sólo sería superada muchísimos años más tarde por el alemán Michael Schumacher, que en el 2002 obtuvo su quinta corona y volvería a ser campeón en 2003 y 2004, para llegar a siete.

Aquel sábado corrieron en Silverstone "representantes de la Argentina, Italia, Francia, Mónaco, Suiza, Siam, Bélgica, Irlanda y Gran Bretaña", según decía la promoción.  Además de Alfa Romeo corrieron autos de las marcas Talbot, Maserati y de las británicas Alta GP y ERA B 2. Ferrari se incorporaría a la Fórmula 1 recién en la segunda carrera, en Mónaco.

Gran Prix de Gran Bretaña de 1950, en Silverstone, la primera carrera de la moderna Fórmula 1

Con todo el fasto y la pompa que pusieron los británicos en aquella competencia de Silverstone entre autos todavía manufacturados, pocos imaginaban que aquel acontecimiento sería el primero de una categoría que se convertiría en leyenda, en gran espectáculo mundial, en circo y en todos los calificativos que ha merecido en los últimos 60 años, en los que sin dudas movilizó miles de millones de dólares en producción de autos, desarrollos tecnológicos, publicidad, contratos y que ha generado ídolos, héroes y, por qué no decirlo, tragedias y dolores representados en las muertes de decenas de pilotos en competencias o clasificaciones. Esa quizá sería la síntesis de la Fórmula 1.

Dispuesto a imponerse en Silverstone 1950, el equipo Alfa Romeo copó la primera línea de largada. Farina, con la Alfetta Número 2, ganó la cuerda con  un tiempo de clasificación de 1m50s8 y a su lado se ubicaron inapelablemente Fagioli, Fangio y Parnell. Y la carrera transcurrió de la misma forma: Alfa Romeo arrasó con las tres primeras posiciones. Nino Farina ganó con un tiempo de 2h.13m26s.3/10, a un promedio de 146,370 km/h, con 2s4/10 de ventaja sobre Fagioli y 52s sobre Parnell. El cuarto, el francés Y. Giraud-Cabantous, con un Talbot T 26C, hizo dos vueltas menos. Fangio, con el N° 1, sufrió la gran frustración de abandonar a 8 vueltas del final, cuando marchaba en segundo lugar, a raíz de la rotura de una cañería de aceite. No hizo más que postergar por 8 días el comienzo de su formidable campaña en carreras puntuables para el campeonato de Fórmula 1: el domingo 21 de mayo de 1950 ganaba el Gran Premio de Mónaco, con record de vuelta y pole position incluidos.

La supremacía de Alfa se extendería por dos años, mientras duró la voluntad de la casa italiana por experimentar en la categoría. En 1950 los Alfa ganaron las seis carreras del circuito europeo. Farina ganó en Gran Bretaña, Suiza e Italia mientras que Fangio lo hizo en Mónaco, Bélgica y Francia. La otra carrera del circuito se corrió en Indianápolis, en Estados Unidos, bajo reglas diferentes y con presencia casi exclusiva de norteamericanos. La clasificación final de 1950 quedó con Giuseppe Farina a la cabeza con 30 puntos, seguido por Juan Manuel Fangio con 27 puntos, 3° Luigi Fagio con 24 (los tres con Alfa Romeo), 4° el francés Louis Rosier (Talbot) con 13 puntos y 5° Antonio Ascari (Ferrari), con 11 puntos.

En 1951 se coronó campeón el Chueco Fangio, quien de esa forma ganó la primera de sus cinco coronas personales. Alfa presentó en aquella temporada la Alfetta 159, equipada con el motor 1500 más potente fabricado hasta entonces: 425 HP y 300 km/h. Fangio se impuso en los circuitos de Suiza, Francia e Italia. En estos dos años Alfa Romeo ganó 10 de las catorce carreras europeas puntuables para el Campeonato de Fórmula 1.

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Alfa Romeo volvió a destacarse en el Concorso d’Eleganza de Villa d’Este

03 de Mayo de 2010

Alfa Romeo 1900 SS Berlinetta de 1956 diseñada por Zagato.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una vez más Alfa Romeo tuvo una actuación descollante en el célebre Concorso d’Eleganza de autos de época que se realiza desde 1929 en Cernobbio, Italia, al obtener en la edición 2010, la mayor cantidad de premios y menciones del evento, en el que sus modelos merecieron la admiración del aristocrático público que se reúne en esa bella localidad del Lago di Como.

Alfa Romeo, que cumplirá 100 años en el próximo mes de junio y tiene en sus show rooms de todo el mundo una atractiva escudería de productos Premium de alto diseño y deportividad, obtuvo 5 galardones entre primeros premios y menciones especiales, al igual que la recordada marca Talbot, en un concurso en el que la Maserati A6GCS Spider de 1955, diseñada por la Casa Frua y propiedad del norteamericano John F. Bookout Jr., conquistó el premio Best of Show. En el 2009 el Best of Show le había sido otorgado al Alfa Romeo 8C 2900B Berlinetta del año 1938, diseñado por la casa Touring.

En la edición 2010, realizada como siempre en el distinguido Grand Hotel Villa d’Este e di Villa Erba, en la romántica ribera del Lago di Como, además de Maserati, Alfa y Talbot también ganaron destacados premios Lancia, BMW, Mercedes Benz, Lamborghini, Bentley, Ferrari y Aston Martin. Un público calificado, integrado por coleccionistas, personalidades de la aristocracia internacional, miembros del jet set y turistas aficionados a los autos de época, apreció los 50 autos seleccionados especialmente para la exposición, que compitieron agrupados en diversas categorías. 

El Alfa Romeo 1900 SS Berlinetta de 1956, diseñado por Zagato, y propiedad de David Sydorick, de los Estados Unidos, fue elegido mejor Auto de Competición de la Post Guerra. El Alfa Romeo Giulia 1600 TZ2 Coupé de 1965, diseñado por Pininfarina y propiedad de Shiro Kosaka, de Japón, fue distinguido con el trofeo Auto y Diseño y el trofeo Federación Internacional de Vehículos Antiguos (FIVA) al Auto Mejor Conservado. A su vez recibieron menciones de honor del jurado el Alfa Romeo 6C 2500 SS Coupé de 1948, diseñado por la casa Touring, presentado por el coleccionista Oliver Collins, como mejor Auto Cerrado de Dos Puertas Construido entre 1935 y 1950; y la Giulia 1600 TZ2 Coupé de 1965, Pininfarina, del japonés Kosaka, por los trabajos de Estudios de Diseño entre 1952 y 1965.

 

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Historia de un gran piloto argentino convocado por Alfa Romeo

16 de Septiembre de 2009

La historia del automovilismo deportivo no sólo se nutre de hombres y nombres que alcanzaron la gloria, como Juan Manuel Fangio, cinco veces campeón mundial de Fórmula 1. Muchos otros fueron grandes también por su aporte, su dedicación y su talento, pero la fortuna no fue tan generosa con ellos. Carlos Arzani, un cordobés nacido en Río Ceballos hace casi 100 años, el 27 de noviembre de 1909, fue uno de ellos. Arzani ganó la primera edición del Campeonato Argentino de Pista en 1939. Obtuvo aquel título en el que fue, inesperadamente, el último de sus nueve años como corredor, a lo largo de los cuales se impuso en 18 de las 60 competencias en las que participó. En 1936 Arzani compró el Alfa Romeo 8C 2900 Spider Corsa que pertenecía al astro italiano de la escudería  Alfa Romeo Carlo Pintacuda, que había sido convertido en monoplaza. Y en octubre de ese año ganó con su 8C la primera edición del Gran Premio Ciudad de Buenos Aires, una carrera de 30 vueltas en el circuito callejero de la costanera, de 2,65 kilómetros. Sacó una ventaja de 27 segundos, aventajando a los Mercedes Benz SSKs de Carlos Zatuszek y Luis Brosutti, que lo escoltaron. A partir de entonces, Arzani desarrolló una carrera brillante. En 1937 se impuso en las competencias disputadas en Mar del Plata y en el Circuito del Bosque, en La Plata. Estimulado por el rendimiento de su máquina italiana, Arzani viajó a Italia y compró un Alfa Romeo Tipo 8C-35 de 3,8 lts. (chasis 55014) que había pertenecido a la escudería Ferrari.  Estrenó esa macchina en la Coppa Principessa di Piemonte, Posillipo en el circuito de Nápoles, donde obtuvo un meritorio cuarto puesto. De regreso en Argentina ganó el Premio San Isidro y se impuso en el circuito Parque, de Paraná. Los dos años siguientes, 1938 y 1939, serían los más brillantes de su serie, con triunfos en Necochea, otros dos en Paraná, otra vez en el bosque de La Plata, otro par en el Parque Independencia de Rosario y un segundo puesto en el Gran Premio Ciudad de Río de Janeiro. Así, en 1939 fue declarado ganador del primer Campeonato Argentino de Pista. Tamaño desempeño le valió, el 1 de septiembre de ese año, la convocatoria para integrarse en Italia al equipo oficial de Alfa Romeo, conducido por Enzo Ferrari. Pero entonces, el imponderable … Aquello que apuntaba a ser una campaña con una sucesión de éxitos en Europa que coronarían a Arzani como un gran campeón internacional, se frustró por la declaración de la Segunda Guerra Mundial. La gran conflagración determinó la suspensión, por años, de las carreras de automóviles en Europa y Arzani, estando en la cumbre de su carrera deportiva, ya no volvería a correr. Carlos Arzani falleció en 1952, a los 42 años, en Río Ceballos.

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